Este lunes en MÚSICA EN EL AIRE hablamos de «El Desapego». Recibimos en vivo a la Terapeuta Holística María Laura Lapizaga para hablar de Inteligencia Emocional, esa capacidad para comprender, procesar y expresar nuestros sentimientos, así como identificar los sentimientos de los demás y poder conectar con ellos.

Escuchá el programa completo acá:

Por Maria Laura Lapizaga.

Antes que hablar del desapego tenemos que ver la definición de apego. El apego es un estado emocional de dependencia a una cosa o a una persona. El apego lo vemos cómo algo muy importante para nuestra supervivencia porque nacimos dependiendo de los demás. El apego en la infancia es necesario para crecer, porque nutre, sobre todo emocionalmente y te ayuda a salir a un mundo más seguro. Pero ese apego con el tiempo puede convertirse en necesidad del otro para sentirse seguro y en la edad adulta eso ya genera un problema. Porque si dependo de algo o de alguien ya dejó de ser libre. Hay muchas relaciones tóxicas que originan un mal apego y una dependencia emocional.
El apego es necesario para crecer, para sentirnos seguros, para nutrirnos emocionalmente y su función es enseñarnos a ser autónomos e independientes. Por eso el apego debe dar paso al desapego tarde o temprano. No se puede depender de los padres por ejemplo toda la vida, porque seguramente se los pierda en el camino, por lo tanto si me aferro tanto a algo y lo pierdo después sufro.
Ahora sí, entendiendo el apego podemos ver el desapego.
El desapego mal entendido puede parecer puro egoísmo, pero en realidad no lo es. Practicar el desapego no significa romper vínculos de todo aquello que es importante para mí, ni dejar objetivos o querer cosas, sino que significa que aunque yo quiera algo no lo necesito para ser feliz. Por ejemplo: puedo querer una casa más grande y más linda, pero aprecio la que tengo, a valorar lo que tiene de bueno, a mejorar lo que no me gusta, a agradecer y aunque quiera una casa más grande no la necesito para vivir. Esta casa que tengo ahora ya me hace feliz y cumple mis necesidades.
El poder del desapego es no dejar de querer cosas o personas, simplemente es dejar de aferrarme como si fuera lo único importante. Es mirar el camino y no el resultado. Los excesos nos ponen cadenas y no nos dejan ser libres.
En las relaciones personales el desapego es la clave para nuestro bienestar

Puedo relacionarme con el otro de una manera libre, te elijo, pero no te necesito, prefiero estar contigo pero puedo estar sin ti. Disfruto el compartir mi tiempo contigo, pero no vivo con miedo a perderte.
El apego no me ayuda a avanzar en los cambios. Todo cambia y toda crisis me ayuda a crecer como persona. Debo aprender a aceptar los cambios y sacar el mayor provecho de eso. Eso por ejemplo no significa que no llore una pérdida, al contrario, hay que llorarla, aceptarla, secarnos las lágrimas y seguir andando, sin aferrarme a ese dolor. Por eso el desapego es tan importante y necesario.

En conclusión
“Todo lo que necesito para ser feliz ya va conmigo, dejo de buscarlo afuera y empiezo a ver las cosas maravillosas que hay en mi interior”

Si quieres comunicarte con la Terapeuta holística María Laura Lapizaga, puedes hacerlo a través del 098 979 094 o por la página de Instagram de Alquimia Juan Lacaze