La iniciativa busca incorporar el desarrollo de las habilidades emocionales como una dimensión transversal de la educación. Con media sanción del Senado, el proyecto también se presenta en asambleas territoriales que preparan el IV Congreso Nacional de Educación, previsto para diciembre.

BARRACA RODO

Una educación que contemple las emociones

Reconocer, comprender y gestionar las emociones, fortalecer la autoestima y promover relaciones interpersonales positivas son algunos de los objetivos del proyecto de ley de educación emocional que impulsa una comisión de apoyo a esta iniciativa en Uruguay.

La propuesta plantea incorporar la educación emocional como una línea transversal del Sistema Nacional de Educación, de modo que esté presente en los distintos planes y programas educativos. El proyecto busca, además, que el desarrollo emocional sea contemplado desde las primeras etapas de formación y a lo largo de la vida.

La iniciativa fue aprobada por la Cámara de Senadores en setiembre de 2024 y retomó su discusión parlamentaria en 2026. Entre sus principales planteos se encuentra la modificación de la Ley General de Educación para incluir explícitamente la dimensión emocional entre los objetivos de la educación, entendida como un derecho orientado al desarrollo integral de las personas.

Rosario Suárez, integrante de la comisión que promueve el proyecto, explicó que la educación emocional constituye un proceso educativo continuo y permanente, dirigido a fortalecer las habilidades socioemocionales y brindar herramientas para afrontar distintas situaciones de la vida. Entre las competencias que comprende mencionó la conciencia y la regulación emocional, la autonomía, las habilidades sociales y aquellas vinculadas con la vida y el bienestar.

Suárez señaló que la propuesta contempla la formación de docentes como uno de sus componentes centrales. Si bien las habilidades socioemocionales ya están incluidas en el currículo educativo vigente, su desarrollo depende, en buena medida, de cómo cada docente las integra a su práctica. La comisión busca que exista un marco que permita ampliar y fortalecer ese trabajo, tanto en la educación formal como en la no formal.

Susana Fernández (secretaria y veedora) y Rosario Suárez presentando la moción de educación emocional en Asamblea Territorial de Educación

Del debate ciudadano al Congreso Nacional

La discusión sobre educación emocional también llegó a las asambleas territoriales que se realizan en todo el país como parte del proceso preparatorio del IV Congreso Nacional de Educación, denominado «Misiones Sociopedagógicas», que tendrá su instancia nacional en diciembre.

Bajo la consigna «El futuro de la educación se conversa hoy», el Congreso convoca a la ciudadanía a debatir y elaborar propuestas que contribuyan a la construcción de una nueva Estrategia Nacional de Educación. Las discusiones se organizan en torno a cuatro ejes: la educación como derecho; la educación y la participación; las trayectorias educativas a lo largo de la vida; y la virtualidad y la inteligencia artificial, con sus oportunidades y desafíos.

En ese marco, la comisión de apoyo a la ley de educación emocional resolvió promover asambleas en distintas localidades para presentar el proyecto como moción y procurar que llegue a la instancia nacional con respaldo ciudadano.

Suárez explicó que la propuesta se vincula principalmente con el eje de la educación como derecho, aunque considera que la dimensión emocional atraviesa también los demás temas de discusión.

La asamblea convocada en Rosario reunió a referentes de instituciones, organizaciones, familias y otros integrantes de la sociedad. Según relató la entrevistada, el intercambio permitió profundizar en la iniciativa y avanzar en la elaboración de la moción. Una experiencia similar desarrollada en Canelones ya había conseguido la elección de un delegado para representar la propuesta en el Congreso.

Una propuesta en construcción

Para la comisión, las asambleas representan una oportunidad de ampliar el debate más allá del ámbito parlamentario y recoger aportes de distintos sectores de la sociedad. El objetivo es que la educación emocional forme parte de la discusión nacional sobre el presente y el futuro del sistema educativo uruguayo.

La propuesta legislativa y el proceso participativo del Congreso transitan caminos diferentes, pero pueden encontrarse en una misma discusión: qué dimensiones debe contemplar la educación para contribuir al desarrollo integral de las personas. En ese escenario, la comisión busca que el reconocimiento de las habilidades emocionales se traduzca en una política educativa con alcance en los distintos niveles y ámbitos de formación.

Es posible leer y descargar el proyecto de ley de educación emocional completo en Leyeducacionemocional.uy

Material Audiovisual y Texto: Virginia Waller

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