Ante la volatilidad del petróleo y la incertidumbre geopolítica, las empresas uruguayas se vuelcan a la movilidad eléctrica para blindar sus costos logísticos y asegurar la operatividad.

BARRACA RODO

El mercado de utilitarios eléctricos en Uruguay atraviesa una fase de expansión sin precedentes, consolidándose como la respuesta estratégica del sector corporativo frente a la inestabilidad de los combustibles fósiles. Según los datos del primer bimestre de 2026, las ventas acumuladas de estos vehículos han registrado un crecimiento superior al 200% en apenas dos años, transformando la logística empresarial en un entorno global de alta incertidumbre.

La tendencia se ha acelerado drásticamente desde 2024. En enero de 2025, las ventas de utilitarios eléctricos saltaron un 200% interanual, sumando un incremento adicional cercano al 40% en enero de 2026. Febrero mantuvo la curva ascendente con subas del 73% en 2025 y del 26% en 2026. Este dinamismo posiciona a Uruguay como uno de los mercados más vibrantes de América Latina, superando los 20.500 vehículos vendidos a nivel regional en un punto de inflexión para la movilidad eléctrica.

La electricidad como refugio estratégico

El cambio de paradigma no responde únicamente a una conciencia ambiental, sino a una necesidad económica. Con el precio del crudo afectado por conflictos en Ucrania y Medio Oriente, el combustible ha pasado de ser un insumo previsible a un factor de riesgo crítico que compromete la planificación y la competitividad de las empresas.

“Hoy el gran cambio no es solo ambiental, es económico y estratégico. La volatilidad del combustible pone en jaque la previsibilidad de las empresas, mientras que la electricidad permite planificar y reducir costos de forma sostenida”, señaló Guillermo Novelli, director ejecutivo de Mobility.

Uruguay cuenta con una ventaja estructural clave: una matriz eléctrica con más del 90% de generación renovable. Esto permite a las empresas locales desacoplar sus costos operativos de las oscilaciones internacionales del petróleo, ofreciendo una estabilidad que los motores a combustión ya no pueden garantizar.

Un cambio de escala en el sector pesado

El fenómeno no se limita a los vehículos livianos. El segmento de vehículos eléctricos pesados también muestra un salto significativo, con un crecimiento del 100% en 2025 y un 29% en 2026 durante el primer bimestre. Este cambio de escala está redefiniendo el tablero competitivo en sectores que van desde la distribución de alimentos hasta el transporte de medicamentos.

Periodo (Primer Bimestre)Crecimiento Utilitarios Eléctricos
Acumulado 2025+128%
Acumulado 2026+32%
Total 2 años> 200%
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Desafíos para el futuro: Autonomía y carga

A pesar del éxito en las ventas, el informe destaca que el próximo diferencial estratégico para las empresas no será solo la adopción de los vehículos, sino la capacidad de sostener ese crecimiento. En este sentido, la infraestructura de carga y la implementación de autogeneración solar emergen como las variables críticas para garantizar la autonomía energética y la continuidad operativa de las flotas en el largo plazo.

En un contexto donde la energía fósil ha dejado de ser previsible, la electrificación de flotas se presenta como la frontera entre las empresas que logran estabilizar sus costos y aquellas que quedan relegadas por la dependencia externa.

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