El descanso de los uruguayos está en alerta roja. Según los últimos datos relevados por el Ministerio de Salud Pública (MSP), el 42,7% de la población padece algún trastorno del sueño, una cifra que consolida a la falta de descanso como una auténtica “epidemia silenciosa” en el país.

BARRACA RODO
El informe oficial revela que los problemas para conciliar o mantener el sueño afectan de forma directa la calidad de vida, el rendimiento laboral y la salud mental de miles de ciudadanos. Entre los datos más alarmantes, el 27,7% de los encuestados declaró sufrir de insomnio crónico, mientras que un 12,5% admitió automedicarse con psicofármacos para poder dormir, una práctica que los especialistas desaconsejan por sus efectos secundarios y su baja efectividad a largo plazo.

Un choque cultural y biológico

Investigadores locales señalan que el problema combina factores biológicos y hábitos culturales profundamente arraigados. Los uruguayos tienden a ser “noctámbulos”: las cenas tardías y el uso de dispositivos electrónicos hasta altas horas de la noche retrasan el reloj biológico. Sin embargo, los horarios laborales y escolares comienzan muy temprano, lo que provoca una desalineación circadiana y un déficit crónico de horas de sueño.

Esta realidad golpea con fuerza a la brecha de género.

Las mujeres uruguayas duermen, en promedio, menos que los hombres (7 horas y 35 minutos frente a 7 horas y 50 minutos), una diferencia que los expertos vinculan a la sobrecarga de tareas domésticas y de cuidados.

Alerta máxima en niños y adolescentes

El panorama es todavía más complejo para las nuevas generaciones. Un estudio complementario reveló que el 53,9% de los niños y adolescentes presenta algún tipo de trastorno del sueño, manifestando somnolencia excesiva durante sus horas de clase.

La principal causa identificada por los médicos es la hiperconectividad.

El uso de pantallas (celulares, tablets y videojuegos) después de las 20:00 horas inhibe la producción de melatonina, la hormona encargada de regular el ciclo del sueño, impidiendo que el cerebro reciba la señal de que es momento de descansar.

Médicos llaman a mejorar la “higiene del sueño”

Ante este escenario, las autoridades sanitarias y las sociedades médicas del país insisten en la necesidad de adoptar pautas de higiene del sueño urgentes:
  • Apagar pantallas al menos dos horas antes de ir a la cama.
  • Mantener horarios fijos para acostarse y levantarse, incluso los fines de semana.
  • Evitar cenas pesadas y el consumo de cafeína o alcohol por la noche.
  • No usar la cama para trabajar o comer, permitiendo que el cerebro la asocie exclusivamente con el descanso.

Los expertos recuerdan que dormir mal no es una condición normal del envejecimiento ni del ritmo de vida actual, sino un problema de salud que debe ser consultado con profesionales de la medicina antes de recurrir a la farmacia.
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