Lo que comenzó como un nicho tecnológico se ha transformado en una estrategia de competitividad financiera para el sector logístico uruguayo. Tras un 2025 que cerró con un crecimiento del 147% en la venta total de vehículos eléctricos, el segmento de transporte pesado —camiones y ómnibus— se encamina a un año de consolidación histórica, con proyecciones que estiman que los vehículos de cero emisiones podrían representar hasta el 50% de las ventas totales del mercado automotor en 2026.
El cambio estructural es evidente en las cifras: mientras que en enero de 2025 se vendieron 172 automóviles eléctricos, en enero de 2026 la cifra se cuadruplicó hasta alcanzar las 692 unidades. En el segmento de carga, la marca Landking (representada por Mobility Uruguay) lideró el mercado en 2025 con una participación del 40%, seguida por JAC (27%) y Hyundai (25%), según datos procesados de ACAU y consultoras del sector.
La ecuación del ahorro: Diesel vs. Eléctrico
La adopción masiva no responde únicamente a la conciencia ambiental, sino a una drástica reducción de costos operativos que redefine el negocio logístico:
Costo por kilómetro: Un camión liviano eléctrico que recorre 100 km diarios genera un gasto mensual aproximado de $1.800, frente a los más de $22.000 que requiere un par similar a gasoil.
Mantenimiento: La reducción de costos en servicios (ausencia de aceites, filtros y correas) alcanza el 70%, con el beneficio adicional de una mayor disponibilidad de la flota al reducir los tiempos de taller.
“El empresario del transporte no compra por tendencia, compra por números. Cuando el costo por kilómetro cierra mejor que el diésel, la ecuación cambia”, afirma Guillermo Novelli, director de Mobility Uruguay.
Incentivos y Red de Carga: Los pilares de 2026
El marco regulatorio uruguayo ha sido clave para este impulso. Mientras que la COMAP eliminó desde septiembre de 2025 la elegibilidad de automóviles eléctricos de pasajeros para beneficios fiscales, mantiene plenamente vigentes los incentivos para utilitarios y camiones, permitiendo a las empresas descontar importantes porcentajes de la inversión inicial.
A esto se suma una red de infraestructura en expansión:
Cobertura Nacional: Para finales de 2026, el Ministerio de Industria proyecta que las casi 500 estaciones de servicio del país cuenten con al menos un punto de carga.
Patente Bonificada: En 2026, los vehículos eléctricos 0km tributan una alícuota de patente del 2,25% sobre el valor de mercado, frente al 5% que pagan los vehículos a combustión.
Un mercado en expansión
El crecimiento no se limita a las grandes flotas. Los utilitarios livianos aumentaron un 58% en 2025, superando las 600 unidades, lo que indica que desde la distribución de “última milla” hasta el transporte de media distancia, la electricidad se ha vuelto el estándar de eficiencia. Con la llegada de nuevos modelos de marcas como JMC y el fortalecimiento de la red de carga rápida de UTE, el 2026 se perfila como el punto de inflexión donde el transporte pesado dejará de “experimentar” para liderar la matriz logística nacional.

































